¡QUE SIGA LA FIESTA!
- karenleehall
- 16 hours ago
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Por Michele Poff, PhD

¡Las fiestas! ¡Las fiestas! Ha llegado esa época del año en la que el mundo se llena de celebración. ¡Hay festividades por doquier! Fiestas públicas, fiestas privadas, fiestas en el bar, fiestas en la playa… ¡Es tiempo de fiesta!
¿Qué hace que una fiesta sea especial? ¡La gente! Si quieres unirte a la fiesta, es bueno mostrar tu mejor cara. Aquí tienes algunos consejos científicos para caerle bien a todo el mundo estas fiestas.
1. Practica la paciencia.
No es momento para ser susceptible. La gente tiene sus propios planes y no siempre piensa como uno quisiera. Ten en cuenta también que mucha gente está un poco ebria en esta época del año. Sé comprensivo. Presta atención al comportamiento de los demás y respira hondo cuando algo te irrite. Respira. Si te molestan mucho, aléjate si puedes, en lugar de entrar en una discusión agresiva o una lucha de poder, especialmente si alguno de los dos ha bebido. El alcohol aumenta la agresividad. Mantén la calma.
2. Practica una profunda autoconciencia.
Asegúrate de que tu comportamiento no avive la polémica de nadie, ni siquiera accidentalmente. Cuida, sobre todo, tu tono de voz. Transmite muchísimos mensajes, tanto intencionados como no intencionados. Alrededor del 25% de la comunicación no verbal se produce a través de la voz, y esta representa hasta el 93% de toda la comunicación. Eso es mucho poder en los matices vocales. Presta atención y suaviza tu voz, entre otras cosas, para mejorar tu autoconciencia.
3. Recuerda no ofender la necesidad de imagen de los demás: competencia, independencia y simpatía.
Todos necesitan ser vistos como competentes, así que considera reforzar esa imagen en lugar de negarla. Usa frases como «Probablemente ya lo sabes» o «Sabes más que yo en estas cosas». NO uses nunca: «No seas tonto», ya que eso viola esta necesidad de imagen. Todos también necesitan ser vistos como personas autónomas. Para reforzar esto, puedes usar frases como “Sé que no necesitas ayuda con esto. Solo tenía curiosidad…” o “Sé que eres una persona increíble. Incluso una persona increíble necesita ayuda a veces. ¿Te vendría bien una mano?”. La tercera necesidad en este ámbito es que todos sean vistos como capaces de tener amistades, de caer bien. Frases como “Todos sabemos que eres popular por aquí” o “Haces amigos dondequiera que vas” fomentan esta necesidad. Estas son tres necesidades de imagen, o la forma en que a la gente le gusta ser percibida por los demás. Satisfacer estas necesidades con este tipo de frases ayuda a que la persona con la que hablas se sienta más cómoda. Hace que la gente se sienta bien. Y no es tan difícil.
4. Otra característica de la cortesía es la indirecta.
La gente tiende a asociar la franqueza con la brusquedad y la mala educación, y la indirecta con la cortesía. Esto implica usar más palabras para expresar tu punto de vista. Esto puede ser un reto en lugares ruidosos, como esas fiestas maravillosamente bulliciosas donde la música retumba y las voces charlan sin cesar, así que será mejor reservar esas conversaciones para un lugar más tranquilo.
5. Mantén una actitud positiva. Las emociones son contagiosas.
Lo que sientes, quienes te rodean también lo sentirán, consciente o inconscientemente. No contagies tu mal humor a los demás. Anímalos. Para lograrlo, deja de pensar en lo que te deprime y concéntrate en lo que te levanta el ánimo. Aquí tienes una tabla.
6. Practica la amabilidad.
Guarda esos comentarios sarcásticos e indirectos para ti y deja de lado la competitividad. Todos hacen lo mejor que pueden. Reconócelo. Y cuando alguien tenga más que tú, míra esto con optimismo: ¡bien por ellos! Porque sentir aprecio en lugar de frustración es bueno para tu energía y para la comunicación. Sé responsable con tus emociones y tus pensamientos. Mantén una actitud positiva y todos la pasarán mejor, especialmente tú.
7. ¡Recuerda tus buenos modales, por favor!
Ten cuidado de no herir a nadie, ni física, ni verbal, ni emocionalmente. Todos queremos pasarlo bien. Discúlpate si ofendes a alguien. Perdona a quienes te ofendan, se disculpen o no. Son lugares concurridos y cada quien está en su propio mundo. Una técnica es repetir “Te perdono. Te perdono. Te perdono...” cuando te sientas ofendido y hasta que te sientas mejor. ¡No dejes que la descortesía de los demás te arruine la noche!
Y si logras dejar de lado tu ego por un rato, todas estas técnicas se vuelven mucho más fáciles y casi naturales. Este es un momento para compartir, para reunirnos, para conectar con los demás y apreciar la belleza de las almas reunidas. Si hay un momento para acallar el ego, sin duda es la temporada de fiestas.
¡Que lo pasen bien y con cuidado! Haz nuevos amigos y celebra a lo grande con los que ya forman parte de tu vida. ¡Salud!
Michele Poff es científica social, escritora y editora profesional. Reside en el Pacífico Central de Costa Rica y promueve con su trabajo la ciencia de la felicidad. Puede contactarla a través de www.thealignmentportal.com.




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